Me identifico con la mayoría de los retos que me presenta mi quehacer educativo, porque precisamente hice mis estudios en una escuela normal superior, en donde curse la carrera de Licenciado en Educación, en ese mismo curso hice la especialidad de inglés, aunque los cursos de éste idioma los complementaba estudiando horas extras en otra institución.
Mi labor educativa data desde el mes de noviembre de 1985, primero desempeñé la función de prefecto y posteriormente en octubre del año 1989 el trabajo de aula, aunque desde que me desempeñaba como prefecto me gustaba estar con los grupos trabajando con ellos cuando los maestros titulares no asistían; solía pedir trabajos para seguir avanzando con el programa o al menos reforzando la tarea que competía a los maestros titulares. Considero que desde esos días me nació la vocación por estar frente a los alumnos impartiéndoles clase, por cierto el trabajo de prefecto lo sigo haciendo: cuidar que el alumnado cumpla con sus funciones dentro de un clima de orden y de compañerismo.
Desempeñarme como docente ha sido mi realización en el plano profesional, y me siento honrado de estar cada día buscando todo aquel medio que me siga identificando como tal: capacitación, instrumentos, espacios, etc. Trabaje casi 15 años en el nivel medio, y tengo mas de 8 años en este nivel.
Formar parte de un equipo institucional, que constantemente aceptamos el reto de educar a una importante fracción de la población en vísperas de la elección definitiva de la preparación que sea acorde a su vocación, me satisface. En realidad no encuentro ningún pretexto que reemplace negativamente el privilegio de servir a mi patria de esta manera.
Mi labor educativa data desde el mes de noviembre de 1985, primero desempeñé la función de prefecto y posteriormente en octubre del año 1989 el trabajo de aula, aunque desde que me desempeñaba como prefecto me gustaba estar con los grupos trabajando con ellos cuando los maestros titulares no asistían; solía pedir trabajos para seguir avanzando con el programa o al menos reforzando la tarea que competía a los maestros titulares. Considero que desde esos días me nació la vocación por estar frente a los alumnos impartiéndoles clase, por cierto el trabajo de prefecto lo sigo haciendo: cuidar que el alumnado cumpla con sus funciones dentro de un clima de orden y de compañerismo.
Desempeñarme como docente ha sido mi realización en el plano profesional, y me siento honrado de estar cada día buscando todo aquel medio que me siga identificando como tal: capacitación, instrumentos, espacios, etc. Trabaje casi 15 años en el nivel medio, y tengo mas de 8 años en este nivel.
Formar parte de un equipo institucional, que constantemente aceptamos el reto de educar a una importante fracción de la población en vísperas de la elección definitiva de la preparación que sea acorde a su vocación, me satisface. En realidad no encuentro ningún pretexto que reemplace negativamente el privilegio de servir a mi patria de esta manera.
Saludos de su compañero: Agustín González Olvera
